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La Fiesta de la Abuela, un cumpleaños que reúne en La Banda a invitados de todo el país

La Fiesta de la Abuela, un cumpleaños que reúne en La Banda a invitados de todo el país

Desde hace más de 70 años la Fiesta de la Abuela María Luisa Carabajal es una de las celebraciones más esperadas por los amantes del folclore, en el que la música es la invitada estelar para honrar la vida de la mujer nacida hace 122 años.

Aunque murió hace 31 años, en 1993, justo una semana antes de su cumpleaños, La Abuela es recordada en el día de su nacimiento por sus hijos, nietos y toda la descendencia que dejó, como por sus vecinos del barrio Los Lagos, en la ciudad de La Banda, y del resto de la provincia de Santiago del Estero; al igual que por las casi 20 mil personas que llegan desde diferentes ciudades del país y el mundo para celebrar su vida.

María Luisa había nacido en Clodomira el 15 de agosto del 1901. Tuvo una docena de hijos y los mayores (Héctor, Enrique, Julio, Carlos y Ernesto) se sumaron al padre para organizar la fiesta por sus 50 años, en 1951.

En aquella primera fiesta, que sucedió en la casa de la familia Carabajal con 50 invitados (que en pocos años llegaron a ser 600 personas), la abuela amasó empanadas para convidarles. Pronto, fueron 3.000 empanadas además de kilos de locro, y como le gustaba ese agasajo ella misma invitaba a quienes quisieran a sumarse a la fiesta que cada año crecía.

Debido a la impiedad de los años, la abuela murió siete días antes de su cumpleaños 93. Como la noticia no alcanzó a difundirse en los distintos pueblos y ciudades, el viernes 16 de agosto de 1993, la gente que viajaba desde otras provincias comenzó a llegar para la fiesta y se preparaban para festejar a la abuela el domingo 18.

“Al verlos, la familia les contó que había fallecido y que ya no había nada que festejar, y se disculpó con quienes llegaron desde La Plata y estaban armando las carpas, por ejemplo. Pero era un grupo muy eufórico, no quisieron irse y nos dijeron que la fiesta tenía que hacerse igual, que la familia tenía que continuar la celebración que inició la abuela y que entonces había logrado tener 42 ediciones interrumpidas”, recuerda Fili, nieto de María Luisa e hijo de Chaca, que tenía 13 años en la primera fiesta.

Los Carabajal pensaron en esa idea mientras los vehículos y festejantes no dejaban de llegar, y al enterarse de la mala nueva, esperaban una respuesta.

Decidieron que la celebración tenía que hacerse porque además de ser el legado de María Luisa ya había dejado de ser algo del núcleo familiar. “Esto ya era de todo un pueblo, de toda la provincia de Santiago, del país y del mundo… porque llegaba gente de muchas ciudades; y sabíamos que había miles más en camino”, destaca sobre el inicio de la multitudinaria celebración.

LA FIESTA

Iniciada hace 73 años, la fiesta creció con los años y desde hace 31 es el punto de encuentro de miles de músicos, conocidos y no, en el ambiente del folclore. Lo más esperado por los concurrentes es la reunión de los hijos de María Luisa en el escenario por el que antes pasan unos 100 artistas (entre 30 y 35 bandas y solistas cantan cada uno de los tres días).

La familia sube al escenario el domingo, a las 15, y ahí cantan para la abuela ante la multitud que, pese al paso de las horas, esperara ese momento. Alrededor del festejo, ocurren muchas historias y una especie de mundo paralelo se arma. “Hay parejas que se conocieron en la fiesta, que se enamoraron y hoy vienen con sus familias; se hicieron grupos de amigos que se reencuentran aquí cada año”, cuenta el nieto.

Pero además, se montan peñas en los barrios cercanos para que los turistas que llegan también disfruten de otros atractivos; los vecinos alquilan una habitación en sus casas para los visitantes o espacios para las carpas en sus propios patios. “Desde marzo la gente que viene los tres días empieza a buscar alojamiento y los vecinos alquilan lugar en sus casas, una pieza, lugar en el patio. Todo se alquila, no queda espacio libre”, concluye.




Fuente: Infobae / Fernanda Jara

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