En el marco de la excavación que se realizan en el Pozo de Vargas, ubicado en las afueras de San Miguel de Tucumán, el Equipo Argentino de Antropología Forense identificó los restos de cuatro personas desaparecidas durante la dictadura militar, uno de los cuales pertenece al santiagueño Héctor Rubén Carabajal, padre de un abogado de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, que actuó como querellante en los juicios de lesa humanidad desarrollados en la provincia.
“La identificación de los restos de mi padre reafirma el éxito de una política de estado”, expresó en diálogo con Noticias del Estero, Héctor Carabajal, miembro de HIJOS y abogado querellante en la “Megacausa” representando al organismo nacional.
Los restos de su padre fueron identificados casi cuarenta años después. Un 24 de diciembre, en la Nochebuena de 1976, Carabajal había sido secuestrado luego de que lo interceptaran a poco de partir de su vivienda en el barrio Jorge Newbery, cuando se dirigía a tomar fotos de un bautismo en la iglesia de La Inmaculada Concepción, ubicada en la esquina de Independencia y Balcarce de la capital santiagueña.

“Fito”, como lo conocen sus amigos, se mostró “sorprendido” por la noticia, debido a que “si bien es algo que uno siempre espera, por ahí uno siente que no es posible por las dificultades que representa y por lo reducido que es el límite de las identificaciones, estamos en un dos por ciento de identificaciones y que a uno le toque recuperar el cuerpo de un ser querido, a veces es un sueño que se torna casi imposible”.
Los restos de Carabajal fueron reconocidos como parte de los trabajos de identificación en desarrollados una fosa común clandestina en la que las que se ocultaron cadáveres de detenidos-desaparecidos antes y durante la última dictadura cívico-militar.
Aún conmovido por la noticia, Carabajal contó que su primera sensación fue “de sorpresa, alivio, tranquilidad y un poco de alegría, a pesar de lo contradictorio que pueda parecer, porque es el resultado de una lucha de muchos años y de muchas personas que hicieron posible que, después de cuarenta años, las familias podamos recuperar a nuestros seres queridos, que fueron arrebatados por la dictadura”.
En ese contexto, el letrado puso de relieve que las causas de derechos humanos “ya no son cuestión de un gobierno, sino que se han convertido en políticas de estado y es una lucha que los organismos no van a permitir que haya una marcha atrás sobre los logros alcanzados en los últimos años”
Carabajal sostuvo que “la noticia de la identificación de los restos de mi padre reafirma el éxito de una política de estado que ha permitido que pasemos de la vergüenza de que después cuarenta años haya muchas familias sigan sin poder encontrar los restos de sus seres queridos, a que haya identificaciones como es mi caso en particular”.
Asimismo ahondó en sus conceptos al sostener que “aunque es una vergüenza que hayan pasado 40 años para que los familiares empecemos a recuperar los restos, esto se ha logrado a través de una lucha inquebrantable de los organismos y de una política de Estado que ha permitido avanzar con identificaciones”.
Convocatoria
Héctor Carabajal explicó que “dimos un paso importante, pero la lucha continúa, por eso es una buena oportunidad para convocar a todos aquellos que hayan tenido familiares desaparecidos a que se acerquen a dejar una muestra de sangre para seguir trabajando en la identificación de los restos de sus seres queridos”.
En ese sentido, detalló que “hubo muchas personas que en aquellos años, muchas veces por miedo, no hicieron los reclamos denunciando la desaparición de sus familiares y eso dificulta el trabajo”.
Cabe señalar que actualmente existen en Pozo de Vargas restos de más de 70 personas, de las cuales fueron identificados poco más de 50. “Aún falta identificar el resto, porque ya se cruzaron los datos de todo el banco de sangre que tenemos y no coinciden, puede que se trate de personas que no hicieron estos trámites”, indició en tal sentido el letrado.
Finalmente, Carabajal instó a aquellos familiares que no realizaron las denuncias o bien, no acudieron a realizar este trámite, que pueden hacerlo concurriendo a la Subsecretaría de Derechos Humanos, ubicada en Salta Nº 326, o bien comunicándose a los teléfono 4504446 ó 4504448.
