Los restos del cuerpo de un santiagueño desaparecido durante la última dictadura militar, fue identificado por un equipo de forenses que trabajó en el centro clandestino de detención denominado Pozo de Vargas, en la provincia de Tucumán, donde se cree que fueron arrojadas al menos 100 personas.
De acuerdo a las primeras informaciones, los restos corresponden a Héctor Carabajal, secuestrado el 24 de diciembre de 1976.
Las excavaciones estuvieron a cargo del Colectivo de Arqueología para la Memoria y la Identidad Tucumana (Camit), que fueron los responsables de identificar en el Pozo de Vargas a cuatro personas desaparecidas desde la instrumentación del plan de exterminio Operativo Independencia, en Tucumán, que comenzara en el año 1975, previo al golpe cívico-militar.
Los fragmentos óseos cotejados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) permitieron establecer que corresponden a Francisco Eduardo Díaz, Moisés Antonio Ferreyra, Luis Magin Herrera y Héctor Raúl Vázquez. Los cuatro figuraban en el informe de la Conadep.
Fosa clandestina
El Pozo de Vargas, ubicado en avenida Francisco de Aguirre al 4.500 es una fosa común clandestina en la que las que se ocultaron cadáveres de detenidos-desaparecidos antes y durante la última dictadura cívico-militar.
En el lugar trabaja, desde hace más de una década, el Colectivo de Arqueología, Memoria e Identidad de Tucumán (Camit), quienes realizan las extracciones de los restos óseos.
Las muestras son cotejadas en base al estudio de ADN por peritos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), con las muestras de sangre que entregan familiares que buscan a sus seres queridos.
