Por el Gringo Ceballos
Especial para NOTICIAS DEL ESTERO
En una noche que quedará en el recuerdo, Central Córdoba debutó en la Copa Libertadores y estuvo a la altura de las circunstancias. Fue más que Liga de Quito, pero tuvo que conformarse con el 0 a 0 y masticar bronca por el penal no sancionado por el árbitro Leodán González.
Fue una tromba el Ferroviario en los primeros 5 minutos, dispuesto a llevarse por delante a los ecuatorianos. Un par de corners y arrinconando a la visita, pero pronto salió del asedio y empezó a manejar mejor la pelota en el mediocampo el conjunto de Vitamina Sánchez. Sorprendió De Felippe con la inclusión de Galván como volante central, posición extraña para el zaguero.
Después del primer cuarto de hora bastante entretenido, el partido se fue desinflando, con imprecisiones en ambos bandos. Los arranques de Angulo y Perelló sacaban de la monotonía al desarrollo, hasta que llegó la polémica de la noche: una mano sancionable de Quinteros, que hizo un segundo movimiento desde el piso frenando el balón con su antebrazo e impidiendo que Angulo pueda llevarse la pelota. El VAR llamó al árbitro y el uruguayo siguió con su postura de no marcar el penal. Justo un Leodán nos viene a perjudicar en Santiago. ¡La pucha!
En el 2T se vio lo mejor del elenco santiagueño, hubo un solo equipo en cancha. Generó situaciones clarísimas para anotar, jugó siempre en campo adversario y obligó a los blancos a conformarse con el empate. Pero quedó evidenciado en Central la falta de recambio: cuando salen los titulares el equipo decae notablemente. La gente agradeció con aplausos el esfuerzo y el semblante de los ecuatorianos era de absoluto conformismo.
Dominar a un rival con experiencia internacional y que supo conquistar trofeos continentales deja un balance positivo. Pero más positivo aún es que el equipo parece retomar esa senda futbolística de hace un mes atrás. Algo queda claro: Perelló y Angulo deben jugar siempre y juntos. Después el DT verá si incluye un volante tapón más, si decide meter un acompañante para Heredia o si elige una línea de 5 atrás. Dependerá del rival y el contexto del partido, pero el Ferroviarrio debe volver a lo que en algún momento le dio funcionamiento y resultados.
