De la Redacción de Noticias del Estero
CAPITAL, Capital.- Mientras a nivel nacional los candidatos presidenciales pulsean en todos los terrenos por alianzas y adhesiones que les permitan sumar votos de cara a las elecciones de octubre, en Santiago del Estero las fuerzas políticas se focalizan en las cuatro bancas de la Cámara de Diputados Nacionales que estarán en disputa, de las cuales el oficialismo gobernante siente que tiene asegurados los tres primeros puestos.
Entonces, el cuarto escaño adquiere un valor excluyente en esta contienda donde la oposición también se prepara para una dura batalla con el convencimiento de que tiene claras chances de restarle un lugar en el Congreso al zamorismo que hoy ostenta siete lugares.
Con este panorama, el Frente Cívico para la Victoria (FCpV) tiene por delante una tarea nada sencilla, ya que además de garantizar en octubre una masiva afluencia de electores hacia las urnas, deberá al menos cuadruplicar el caudal de votos obtenidos en los últimos comicios provinciales. Sólo así podrá conseguir la renovación de los mandatos de Mirta Pastoriza, José Herrera, Graciela Navarro y Aída Ruiz.
La oposición, por su parte, deberá reunir entre 70 y 80 mil votos que le permitan asegurarse un lugar en el Congreso, en una disputa que promete ganarse un lugar preponderante en el escenario político local.
Las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) serán el primer escollo que permitirán definir las candidaturas y develar cuáles son las preferencias del electorado santiagueño y sobre esta base, definir los lineamientos de trabajo de cada espacio político de cara a las generales de octubre.
Para estas elecciones Santiago del Estero cuenta con 694.965 ciudadanos habilitados, unos 50 mil más en comparación con los últimos comicios nacionales del 2013, donde unos 648.777 estaban en condiciones de votar.
Realizando una lectura sobre el escenario de hace dos años -en el cual el FC alcanzó casi el 65 por ciento (con unos 265 mil votos); seguido por el Frente Progresista Cívico y Social del radical Emilio Rached con el 15 por ciento (65 mil votos), y el Movimiento Santiago Viable de Héctor “Chabay” Ruiz, con el 11,51 por ciento (49 mil sufragios)- se puede deducir que la oposición contará con más de 100 mil votos para estas elecciones, de los cuales necesita entre 70 y 80 mil para asegurarse una banca, en caso de que el oficialismo mantenga este caudal de votantes.
En ese contexto, uno de los principales interrogantes es hacia dónde se direccionarán esos más de 100 mil votos entre las fuerzas opositoras que pelean por un lugar en Diputados.
Pero además, por tratarse de elecciones nacionales, los analistas políticos asumen que el comportamiento del electorado puede sufrir importantes modificaciones a partir de la tracción de votos que generen las figuras de los candidatos a presidente, en especial Mauricio Macri y Sergio Massa.
Se vienen dos elecciones intensas, cargadas de condimentos nacionales y locales que le dan una especial particularidad a la pelea por cada voto, donde unos y otros jugarán partidos enredados por las ambiciones personales, heridas abiertas de dirigentes desilusionados y operaciones entre bandos enfrentados en la intimidad pero unidos por rivales comunes.