Con Gastón Ruiz al frente de una dirigencia renovada, la Subcomisión inicia un nuevo ciclo con una propuesta que apunta a modernizar la gestión, ordenar el funcionamiento, transparentar los recursos y recuperar el protagonismo histórico del vóley del Negro.
Ruiz encabeza esta nueva etapa con un perfil de gestión superador y, además, forma parte de la Comisión Directiva que asumió recientemente bajo la conducción del Dr. Óscar Ledesma Abdala. El proyecto trazado para el período 2026–2028 plantea fortalecer las bases a partir del orden, la transparencia, la capacitación, la innovación, el trabajo conjunto y el sentido de pertenencia.
Al referirse al principal desafío de la nueva conducción, Ruiz sostuvo que el objetivo excede ampliamente estos dos años de mandato. “No pretendemos simplemente administrar el vóley durante dos años, sino dejar una organización que pueda continuar funcionando más allá de quienes circunstancialmente ocupemos los cargos”, señaló. En ese sentido, agregó: “Aspiramos a llegar al final de este período con un vóley más ordenado, unido, visible y preparado para seguir creciendo y, a partir de allí, volver a posicionar a Olímpico como protagonista”.
La renovación también encuentra un punto de contacto con el nuevo escenario institucional que atraviesa el Club. Como integrante de la Comisión Directiva, Ruiz considera que esa vinculación permitirá avanzar de manera articulada. “Formar parte de la conducción encabezada por el Dr. Óscar Ledesma Abdala nos permite tener una mirada integral de la institución y desarrollar desde la Subcomisión un proyecto alineado con los objetivos generales del Club. Buscamos aportar una gestión moderna, organizada y participativa que pueda traducirse en crecimiento”, explicó.
Uno de los aspectos centrales del proyecto pasa por ordenar la administración y transparentar los recursos. Sobre este punto, el dirigente remarcó: “Queremos que los ingresos, egresos, inversiones y proyectos queden debidamente registrados, y que las familias sepan qué hacemos, por qué lo hacemos y hacia dónde se destinan esos recursos”.
A su vez, esa búsqueda estará acompañada por la incorporación progresiva de tecnología. “Vamos a sumar herramientas digitales que nos permitan ordenar la información, simplificar procesos, reducir errores y contar con mejores datos para la toma de decisiones”, indicó Ruiz. En paralelo, la Subcomisión proyecta implementar un Código de Convivencia y Funcionamiento que establezca pautas claras para jugadores, profesores, dirigentes y familias.
En el plano deportivo, la mirada está puesta tanto en las categorías formativas como en los planteles superiores. “Buscamos generar las condiciones para competir cada vez más alto. Queremos que nuestros jugadores encuentren una verdadera posibilidad de proyectarse y que los equipos mayores vuelvan a plantearse objetivos regionales y nacionales, tanto en la rama femenina como masculina”, afirmó.
Para avanzar en esa dirección, la capacitación ocupará un lugar importante dentro de la nueva propuesta. Según Ruiz, será necesario acompañar a los cuerpos técnicos con nuevas metodologías, preparación física y herramientas tecnológicas que permitan potenciar el trabajo cotidiano y mantener una actualización permanente.
Otro de los ejes será recuperar la participación de las familias. La intención es avanzar en la conformación de una Comisión de Padres, integrada por representantes de las diferentes categorías. “No queremos que las familias sean solamente espectadoras. Necesitamos construir una verdadera comunidad alrededor del vóley, donde cada sector tenga su responsabilidad pero todos trabajemos hacia el mismo objetivo”, manifestó.
En ese proceso también aparece como prioridad fortalecer la identidad y el sentido de pertenencia. “Quien llegue a jugar al vóley tiene que comprender que no se incorpora solamente a un equipo, sino que pasa a formar parte del Club Ciclista Olímpico”, sostuvo Ruiz. Y profundizó: “Tenemos una historia importante detrás y queremos que las nuevas generaciones vuelvan a sentir orgullo de pertenecer. Vestir esta camiseta tiene que significar algo”.
La comunicación será otra herramienta fundamental para acompañar el cambio. La propuesta apunta a recuperar visibilidad y mostrar no solamente los resultados, sino también el trabajo que existe detrás de cada categoría. “Tenemos que volver a mostrar todo lo que hacemos. Queremos contar el proceso, visibilizar a nuestros jugadores, profesores, competencias, proyectos y a todas las personas que trabajan diariamente. También buscamos fortalecer nuestras redes y conseguir que más chicos y familias se acerquen”, explicó.
Finalmente, Ruiz dejó en claro que la mirada trasciende el resultado inmediato. “No pensamos solamente en el próximo partido o en el próximo torneo. Queremos construir las condiciones para que Olímpico pueda competir cada vez más alto, que los jugadores de inferiores encuentren un camino hacia las categorías superiores y que nuestros equipos mayores vuelvan a tener objetivos regionales y nacionales”, concluyó.
Con una conducción renovada y un proyecto pensado para trascender los nombres propios, el nuevo ciclo encuentra su síntesis en una idea que atraviesa todo el plan de trabajo: “Ordenar para crecer. Crecer para competir. Competir para volver a ser protagonistas”.
Olímpico renueva su vóley y va en busca de nuevos desafíos