“La pareja que paró ante la muerte” fue el título con el que el diario Clarín elogió a la pareja santiagueña integrada por Carlos “Facho” Villegas y Huerto Mattar, que participó del Rally Dakar 2016 y que fueron los únicos competidores que frenaron luego de que el francés Baud atropellara a un aficionado boliviano.
A continuación, Noticias del Estero reproduce la nota escrita por el periodista Miguel Angel Sebastián, en la que cuenta con detalles el episodio que mereció destacar la actitud solidaria de los competidores santiagueños, que en la jornada del martes terminaron abandonando el rally por desperfectos mecánicos en su camioneta.
Carlos Alberto Villegas Agüero es uno de los tantos aficionados que despuntan su pasión por la velocidad y por la aventura en este Dakar 2016. Empresario santiagueño de 62 años, con residencia en Buenos Aires, comanda sobre una Nissan la única tripulación integrada por un matrimonio, ya que su esposa María del Huerto Mattar es la ocupante de la butaca derecha. Imprevistamente, el nombre de Villegas cobró un protagonismo especial en el accidente que el viernes le costó al vida al aficionado boliviano Máximo Risso, al ser atropellado por el Buggy del piloto francés Lionel Baud en el kilómetro 62 de la zona de Ventillas, en Bolivia. Es que Villegas Agüero fue el primero que se detuvo (antes pasaron varios autos) para ver lo que ocurría, alertado por la presencia de helicópteros. “Al bajar, vi al acompañante de Baud (Thierry Dezeiraud) dando vueltas alrededor del auto y llorando”, contó. Según agregó Villegas, al acercarse a la tripulación francesa y preguntarle sobre las circunstancias del accidente, el navegante de Baud relató: “Un hombre se nos cruzó imprevistamente en nuestro camino y pese a los esfuerzos que hizo Lionel por esquivarlo, no pudimos evitarlo y lo agarramos con la trompa”.
Villegas es uno más de los varios participantes del Dakar que se conforman con dar la vuelta. Por eso suele ser uno de los que llegan a los campamentos bien entrada la noche. Su equipo de asistencia se completa con otra flamante camioneta Nissan, comprada especialmente para esta carrera. Está claro que dinero no le falta.
Villegas, quien como antecedente para inscribirse en este Dakar exhibió su participación en el Desafío Ruta 40, destacó que la zona del accidente es una recta de 300 metros luego de una curva y no mostraba presencia de público. Un lamentable recuerdo que , con distintas intensidades, tendrán tanto Villegas como Baud y sus navegantes de su debut en el Dakar.
Fuente: Clarín


