Por Martín Brao
De la redacción de NOTICIAS DEL ESTERO
La Legislatura de Santiago del Estero inauguró este viernes un nuevo período institucional con la jura de los 40 diputados electos para el período 2025-2029. Pero el acto, que en condiciones normales hubiera sido un trámite formal, llegó acompañado por una serie de movimientos inesperados que reconfiguraron la Cámara antes incluso de su puesta en marcha.
Renuncias anticipadas, reemplazos obligados y la exclusión de Héctor Eduardo “Chabay” Ruiz -quien fue declarado “inhábil moralmente” e impedido de asumir, en medio de un fuerte pronunciamiento de organizaciones sociales y colectivos de mujeres- obligaron a recalcular el mapa político de la Legislatura.
RENUNCIAS QUE MOVIERON EL TABLERO
El primero de los reacomodamientos se produjo en Fuerza Patria Peronista, donde el senador nacional saliente Gerardo Montenegro, cabeza de lista y una de las figuras más influyentes del espacio, comunicó su decisión de no asumir la banca. Su renuncia, que sorprendió incluso a la dirigencia peronista, abrió el paso al ingreso de Carlos Hazam, exintendente de Monte Quemado.
La salida de Montenegro deja al peronismo sin uno de sus referentes de mayor volumen político, obligando al bloque a reorganizar roles y estrategias internas en un contexto legislativo que demandará capacidad de articulación.
Un segundo movimiento se produjo en Encuentro Cívico: Héctor Tórrez renunció antes de jurar, en medio de cuestionamientos por su gestión en la Comisión Municipal de El Cruce. La banca quedó para José Luis Artaza, exintendente de Loreto.
EL CASO CHABAY
En paralelo, la Sesión Preparatoria quedó marcada por la definición más sensible del día: Héctor Eduardo “Chabay” Ruiz, electo por el frente Despierta Santiago, fue declarado “inhábil moralmente” por la Comisión de Poderes y quedó impedido de asumir su banca.
La resolución respondió a más de veinte presentaciones formales de organizaciones civiles, especialistas y colectivos de mujeres -entre ellos Ni Una Menos- que habían solicitado que el legislador electo no fuera incorporado al cuerpo.
Con esta decisión, la banca quedó en manos de Gabriel Santillán, presidente del PRO e integrante de la misma lista. Su ingreso fortalece al espacio opositor dentro de un mapa en plena reorganización.
NUEVA CONDUCCIÓN
La sesión también dejó definida la nueva conducción legislativa, integrada por Norma Abdala de Matarazzo, presidenta provisional; Juan Manuel Beltramino, vicepresidente primero; y Nilda Moyano, vicepresidenta segunda.

Beltramino fue quien tomó juramento a los 40 diputados, en un acto acompañado por autoridades provinciales, legisladores salientes y un numeroso público.
La elección de autoridades muestra la intención del oficialismo de garantizar una conducción alineada al ciclo político que encabezará Elías Suárez a partir del 10 de diciembre, con un Legislativo preparado para acompañar -y en algunos casos arbitrar- las prioridades de la nueva etapa.
UN NUEVO CICLO POLÍTICO
La composición final de la Cámara deja varias certezas: Habrá mayor competencia interna en el peronismo y en los espacios opositores; el PRO capitaliza un ingreso inesperado en un momento clave; el caso Chabay sienta un nuevo precedente institucional que influirá en futuros debates de ética pública; el inicio del mandato de Suárez se dará con un Legislativo que ya mostró capacidad de reaccionar, ordenarse y marcar límites.
La Sesión Preparatoria no fue un acto formal: fue el anticipo de un período político en el que cada movimiento legislativo tendrá impacto directo en la arquitectura del poder provincial.
