En el marco del Día Internacional de la Mujer es necesario reconocer los logros conquistados durante los últimos años y todos los desafíos que aún restan alcanzar para lograr la sociedad igualitaria que siempre se añoró.
Esta lucha no es ajena a la provincia y desde hace varios años numerosas mujeres trazan un camino de ejemplo, inteligencia y perseverancia que marcó rotundos cambios en distintos ámbitos.
En esta fecha tan significativa, algunas de las tantas mujeres que trabajan en pos de igualdad de derechos, relataron a Noticias del Estero los obstáculos que debieron superar y lo que aún falta por implementar en los ambientes en los cuales se desenvuelven.
Carolina Haick es una artista que militó incansablemente para democratizar el ambiente artístico y brindar mayor visibilidad a sus pares a nivel local y nacional. Según especificó “el ámbito artístico y específicamente el musical, al igual que muchos otros espacios, está lleno de desigualdades” pero eso no fue impedimento para seguir adelante.
“Como mujer santiagueña trabajadora de la música, milito desde hace más de 4 años junto a mis compañeras músicas en la Asociación Civil Música de Mujeres. Juntas y en red junto a trabajadoras de todo el país buscamos promover la equidad real en el ámbito de la cultura. La historia de la música de nuestro Santiago y de nuestro país tiene que sonar completa y solamente será así cuando integremos las voces de todas, de todes, las voces de las mujeres y diversidades de aquí y de allá, de cada pueblo y de cada ciudad. Hoy es un día en el que visibilizamos esta desigualdad y un día de compromiso de seguir trabajando por todas las injusticias a las que históricamente hemos sido sometidas las mujeres y las diversidades”, reflexionó.

Por su parte, Marcela Arce, una reconocida periodista santiagueña que recientemente fue premiada por el Foro de Periodismo Argentino (Fopea) por una investigación en una iglesia local; se refirió al rol de la mujer en el ámbito de la comunicación.
“Creo que a ninguna mujer le resulta fácil ocupar un puesto de decisión dentro de su área de incumbencia. El periodismo en Santiago del Estero siempre se caracterizó por su machismo y verticalismo. Las mujeres periodistas podíamos hacer el mismo trabajo que los hombres, pero no era valorado de la misma manera”, respondió tajante la profesional.
“Las desigualdades se tornan evidentes no sólo en lo referido a la brecha salarial sino en el rol que las mujeres ocupamos en los medios, asignándonos lugares secundarios a la hora del tratamiento de las noticias. Nos encargamos de noticias locales, sociales, educacionales, espectáculos, culturales, salud. En cambio, noticias políticas, económicas, e incluso policiales y judiciales nos eran vedadas. Esta normalidad en la distribución de roles se visualiza no sólo en el periodismo gráfico, sino también en el televisivo y en el radial. En estos ámbitos, las mujeres son siempre la compañía de un periodista hombre y sus espacios se limitan también a temas intrascendentes”, agregó.
Además de estas circunstancias generales a los medios locales, de modo personal, hubo otros “obstáculos” que sortear, por ejemplo, la maternidad. “Sí, las mujeres nos embarazamos, nuestros hijos se enferman o nos suceden cosas, normales, como que hay que llevarlos al médico, o participar de un acto escolar. Y si somos madres solteras, como yo, esto significa un combo completo para ser relegadas de los espacios importantes”.
Sin embargo, todos los obstáculos “me hicieron más fuerte y me obligaron a querer ser la mejor en todo lo que me proponía. Algunas veces lo logré, otras me quedé a medio camino. Tuve aciertos, pero también me equivoqué. Nada fue fácil, pero tampoco imposible. Hoy estoy al frente de una redacción integrada sólo por mujeres, a través de la cual intento equiparar las distancias y pretendo la horizontalidad entre nosotras”, relató con orgullo y convicción.
Finalmente consideró que en el ámbito periodístico de Santiago del Estero, “el principal desafío es reducir brechas y desigualdades, fomentar la equidad y garantizar los derechos con perspectiva de género”.

Dentro del ámbito político es evidente el crecimiento de mujeres que ocupan roles fundamentales en el poder. Una de ellas es Marcela Mansilla, intendente de la ciudad de Colonia Dora, quien recordó que hace más de una década la figura de la mujer estaba asociada a una “condición de compañera” que cambió a tal punto que “jamás me hubiese imaginado que luego la gente misma me reclamara como líder”.
“Si hubo algún obstáculo, no me limitó, o mejor dicho, he podido superarlo y avanzar. Es que cuando una surge como líder natural, como la alternativa ideal para conducir los destinos de una comunidad, los obstáculos se vencen fácilmente”, argumentó con seguridad.
Recordó que en sus inicios, “seguramente, por aquellos tiempos, muchos varones al momento de elegir, les costó elegirme a mí porque soy mujer. Seguramente a muchos funcionarios que debían recibirme y hablarme, les costó hacerlo, seguramente, porque soy mujer. Pero la verdad que si en alguna instancia me di cuenta de esto no dejé que fuera algo que me detenga y antes esas actitudes, mi respuesta era ser insistente, ser constante”.
Asimismo destacó que las brechas entre hombres y mujeres dentro de la política desaparecen rápidamente. “Estoy convencida que las generaciones que ya empiezan a ocupar los lugares de decisión vienen con el aprendizaje de estos años de luchas de las mujeres. Estos últimos años hemos aprendido que las mujeres sabemos y podemos participar en la vida política y en la función gubernamental. Simplemente porque cuando las mujeres están a cargo de las decisiones, se observan resultados positivos”.
Uno de los puntos más importantes es la violencia de género. “Debo remarcar que hay problemas graves que requieren atención urgente, especialmente los niveles cada vez mayores de violencia perpetrada contra las mujeres en la vida doméstica y muchos tipos de violencias que siguen vigentes en la sociedad. El tema de los femicidios debe ser una política de Estado, y puedo asegurarte que mi localidad lo es”, cerró.

Una santiagueña que triunfa en el exterior es Mariela Coronel, una futbolista que alcanzó un gran reconocimiento y actualmente se encuentra jugando profesionalmente en una liga femenina de España. En los últimos días, mostró gran sorpresa y emoción porque su fotografía engalana los pasillos del flamante Estadio Único “Madre de Ciudades”.
“Fui afortunada porque no tuve obstáculos en el inicio de mi carrera, me considero muy iluminada por ello. A cada paso que daba me apoyaban, me incluían, tuve esa suerte, nunca fui discriminada”, relató desde el Viejo Continente.
En cuanto a lo que se debería modificar dentro del ambiente del fútbol señaló que “mayor compromiso porque todo recae en las personas que tienen poder de decisión y ayudar dentro de la disciplina, todo para que ella crezca. Al final querer es poder”.
Para culminar, envió un mensaje a las mujeres que practican futbol en la provincia y buscan formarse profesionalmente. “No se den por vencidas, siempre es necesaria esa ambición de querer más y más porque al final en algún momento todas tendrán su oportunidad. No dejen de amar lo que hacen”.

