Apenas pasaron unos días de la visita de los Reyes Magos a las casas de miles de niños santiagueños y la familia del pequeño Lorenzo aún no deja de salir de su asombro por las grandes muestras de cariño y apoyo que recibieron luego de una publicación que se volvió viral.
A pesar de ser fanático de los autitos, el pequeño de tres años pidió que su regalo sea una cocinita, juguete que se volvió su preferido en los últimos meses. Luego de dialogar, vencer tabúes y comprender la inocencia de la solicitud, sus padres Melisa Roldán y Adrián Jiménez no dudaron en complacerlo.
“Él siempre jugó con autitos o con juguetes que, por lo general, son ´catalogados´ para varones”, explicó Melisa a Noticias del Estero. Según comentó, todo nació en sus reiteradas visitas a un centro de diversiones de un shopping local, donde se dirigía directamente al sector de cocinas. “En un principio preparaba café imitando lo que hacía su abuelo. A todos les parecía raro y lo miraban mientras escuchábamos cómo murmuraban acerca de un nene que está jugando con ´cosas de mujeres´. Hace unos 20 días volvimos y, en ese mismo sector, nos preparaba comida o simulaba que ponía ropa a lavar”.

Luego de esta conducta repetitiva, la pareja determinó que en realidad el pequeño imitaba lo que veía en su casa, sobre todo por parte de su papá. “Lorenzo está actuando como un fiel reflejo de Adrián, porque es muy participativo en todas las tareas del hogar. Más allá de Lorenzo, tenemos a Salvador de 9 meses y, por ahí, se nos complican los tiempos por eso nos turnamos para hacer las cosas. El padre no ayuda, si no que entiende que realizar estas tareas es parte de nuestra vida dentro del hogar”, reflexionó.
El pedido de Lorenzo a los Reyes Magos era expreso y constante por lo que fue apoyado por sus abuelos y tíos. “Le preguntamos hasta último momento si era lo que quería y nunca dudó”.
La mañana de Reyes fue mágica. Cuando se levantó y vio el regalo junto a sus zapatillas, su reacción y felicidad fueron indescriptibles. “Nos emocionó porque nunca vi una expresión tan genuina y pura en su carita. Aplaudía de la emoción y la armó. Inclusive mi hermano le regaló una batería de ollas y una máquina para hacer fideos. Es la primera vez que pasa esto en nuestra familia y realmente lo vivimos como algo natural. Su felicidad fue impagable”.

Melisa no dudó en plasmar esta situación a través de las redes sociales y su publicación alcanzó una gran repercusión. Por ello algunas mamás le escribieron y expresaron sus temores. “Hay muchas mujeres con miedo y me felicitaron por animarme. De acuerdo a lo que me contaron, aún se piensa que porque un niño reciba un regalo de estas características cambiará su sexualidad y no, porque desde mi humilde lugar traté de demostrar que no es así. Los juguetes no tienen género”.
Pero no todas las reacciones fueron positivas. Algunos de los comentarios expresados por privado le preguntaban si no “tenían miedo” de que su hijo “se vuelva gay” luego de este tipo de regalos. “Las palabras que nos escribieron fueron un poco más agresivas, pero eso es algo que nunca se nos pasó por la cabeza. Nos parece que es algo anticuado”.
Es importante resaltar que Lorenzo prepara la mesa junto a sus papás y colabora durante la elaboración de la comida y otras tareas.
