En Icaño, un pequeño pueblo del interior de Santiago del Estero, la idea de ir a la universidad parecía un sueño ajeno, casi prohibido. Allí creció Dana Strojil, que hace apenas unos años creía que estudiar una carrera universitaria era
Romper el destino: Dana, la santiagueña que convirtió un sueño prohibido en un título universitario

