“Polaco, va por vos”. La frase aparece sobre las imágenes de una enorme figura que comienza a tomar forma dentro de un taller y alcanza para anticipar el sentido de la obra. A pocas semanas de la muerte de Eduardo “El Polaco” Groh Riemersma, uno de los referentes más reconocidos del proteccionismo animal en Santiago del Estero, un emotivo homenaje empieza a convertirse en realidad.
El escultor santiagueño Juan José Yocca, junto a su hijo Ramón Ignacio, trabaja en una escultura de grandes dimensiones que representará al Polaco con su característica gorra y acompañado por dos de sus queridos “canichones”.
La obra tendrá 2,70 metros de alto por 2,40 de ancho y un peso aproximado de 300 kilos. El proyecto no surgió de un encargo ni de una contratación: fue una iniciativa espontánea de padre e hijo después de la muerte del proteccionista.

“El accidente nos ha golpeado a todos”, contó Yocca en una entrevista con Nuevo Diario al explicar cómo nació la idea.
El escultor señaló que su hijo lo acompaña especialmente en la parte digital del proyecto y que ambos trabajan contrarreloj con un objetivo cargado de significado: intentar terminar la obra antes del próximo 2 de octubre, fecha en la que el Polaco cumpliría años.
UN HOMENAJE QUE NACIÓ “DE ONDA”
Uno de los aspectos más particulares de la historia es que nadie encargó la escultura.
La iniciativa nació de los propios artistas como una manera de homenajear a una persona cuya muerte causó una profunda conmoción en Santiago del Estero.
“Es algo que estoy haciendo de onda”, explicó Yocca, quien contó que junto a su hijo simplemente decidieron hacer al Polaco porque consideraron que “se lo merece”.
La escultura se construye sobre una estructura de acero que posteriormente es recubierta con material cementicio, una manta metálica y otra de fibra de vidrio. Los materiales permitirán que pueda permanecer a la intemperie y también fueron pensados para que, eventualmente, la pieza pueda utilizarse como molde para realizar una versión en bronce.
Por el momento no está definido el lugar donde quedará emplazada definitivamente, aunque Yocca adelantó que será presentada en Encontrarte, el festival cultural a cielo abierto que se desarrolla sobre avenida Roca de la ciudad Capital.
UNA HUELLA QUE PERMANECE
La elección del Polaco como protagonista del homenaje tiene detrás una historia conocida por miles de santiagueños.
Eduardo Groh Riemersma murió el pasado 27 de agosto, a los 49 años, luego de sufrir un accidente mientras circulaba en motocicleta por la ciudad Capital. Su muerte provocó una fuerte conmoción y tuvo repercusión incluso en medios nacionales.
Durante casi dos décadas había dedicado buena parte de su vida al rescate y cuidado de animales abandonados.
Fue el principal referente de El Montecito de los Canichones, refugio que comenzó a funcionar en 2006 y que con el tiempo llegó a albergar a más de 400 perros. Allí encontraron refugio animales abandonados, enfermos, de avanzada edad y también perros con distintas discapacidades.
Incluso la palabra “canichones”, con la que cariñosamente identificaba a los perros callejeros, terminó trascendiendo al propio refugio y convirtiéndose en una expresión estrechamente asociada con su figura.
Su muerte generó numerosas expresiones de dolor y homenajes. Cientos de personas se reunieron al día siguiente en la Costanera santiagueña para despedirlo y recordar el trabajo que había desarrollado durante años en defensa de los animales.
“CON MUCHO AMOR, CON MUCHA PASIÓN”
Ahora esa huella comienza a adquirir una forma concreta. Las primeras imágenes difundidas por Yocca muestran el proceso de construcción de la enorme figura dentro de su taller. Todavía queda trabajo por delante, pero el proyecto despertó rápidamente una fuerte reacción en las redes sociales.
El propio escultor reconoció que nunca había recibido semejante cantidad de comentarios y reacciones en sus publicaciones y lo vinculó con el dolor que todavía genera la partida del proteccionista.
La intención es que la obra no represente solamente al hombre, sino también aquello que terminó siendo inseparable de su imagen: el Polaco estará acompañado por dos “canichones”.
Yocca resumió el espíritu con el que padre e hijo emprendieron el proyecto: hacerlo “con mucho amor, con mucha pasión” para alguien que, sostuvo, merece ese homenaje y mucho más.
Mientras trabajan para intentar llegar al 2 de octubre con la escultura terminada, el video compartido desde el taller deja una frase sencilla como anticipo de lo que vendrá: “Polaco, va por vos”.

